Encontrar un terreno para construir cualquier tipo de inmueble, es una tarea compleja y merece especial atención.

Este artículo tiene el objetivo de orientarte para la comparación y valoración de terrenos desde una perspectiva técnica y legal.


1. Valorar las zonas vía Google

Utiliza Google como un paso previo para detectar las condiciones de la zona. Es importante para el tipo de construcción que desees llevar a cabo, si se trata de una zona montañosa, las pendiente, qué tanta urbanización hay, etc.

*Importante: Comprueba la fecha de las imágenes. Uno de los puntos débiles de estas plataformas es que las imágenes que ofrecen no siempre son recientes. Una calle o un barrio no tienen por qué cambiar en un plazo de 10 años.


2. Visita el terreno

Visitar un terreno es clave para conocer el lugar, su entorno, los accesos que dispone y qué tipo de casa hay en el barrio. Seguramente el ambiente general que se respira en la zona será uno de los factores que valoraremos.

Por su parte, la orientación es fundamental. Lo mejor es tener una fachada que capte la luz solar, evitando obstáculos que interfieran el asoleo del terreno, como construcciones vecinas o montañas cercanas.

Otro aspecto capital, es tener en cuenta si el terreno dispone de una pendiente pronunciada. La inclinación encarecerá la obra debido al movimiento y la contención de tierras. Por otro lado, los terrenos en pendiente suelen ser más económicos.

Por mucho que el terreno esté bien orientado, si delante hay una construcción vecina, vegetación o una montaña que impide que el sol incida directamente sobre el terreno.

Otros de los condicionantes en los que habrá que fijarse es la distancia con las construcciones vecinas y la presencia de muros de separación entre vecinos.


3. Revisar la normativa de construcción

En primer lugar tendremos en cuenta dos conceptos básicos:

  • La ocupación de un terreno se define en tanto por ciento respeto el total del solar. Esta, especifica cuántos metros cuadrados del terreno pueden estar construidos en porcentaje, es decir los m2 de cubierta que podemos disponer. El cómputo de terrazas y porches en el total de la ocupación depende de cada ayuntamiento.
  • La edificabilidad hace referencia al total de metros cuadrados que puedes construir en un terreno, en una o varias plantas.

4. Comprobar el estado de deudas

Esto se puede comprobar mediante una nota simple que se pide en el registro de la propiedad correspondiente.


5. Firmar el contrato de compraventa

Un contrato de compraventa debe ser firmado bajo notario y en el mismo día se debe notificar al registro de la propiedad sobre el cambio de titularidad del terreno.

Se trata de una inversión elevada y que para una familia supone invertir ahorros o hipoteca de una vida. Por este motivo es importante llevar a cabo cada uno de los pasos con seguridad y garantías y en caso de duda contactar con un profesional.

*Fuente: SlowHome